Señales de los Tiempos

Las señales que Cristo profetizó se están haciendo cada vez más evidentes en todo el mundo. Terremotos, tormentas, desastres y conflictos nos recuerdan que estamos viviendo en las escenas finales de la historia de esta tierra. Estos acontecimientos no deben llenarnos de temor, sino llevarnos a depositar nuestra confianza más plenamente en Dios.


Constantemente escuchamos acerca de incendios, inundaciones, terremotos, tornados, huracanes y toda clase de tormentas. Cristo mismo habló de estas cosas y, por medio del Espíritu de Profecía, nos ha advertido claramente acerca de ellas.

¡Jesús viene pronto!

Tanto dolor, sufrimiento y destrucción por todas partes. Todo esto nos muestra que la segunda venida del Hijo del Hombre está cercana.


Cuando escuchamos acerca del sufrimiento en Venezuela y en muchos otros lugares, nuestros corazones deben ser movidos a compasión. Estas calamidades nos recuerdan que este mundo no es nuestro hogar y que la venida de Jesús está cerca. Oremos para que Cristo consuele a Su pueblo por medio de Su Espíritu durante estos tiempos difíciles. Necesitamos el Espíritu de Cristo.

Mateo 24:6-8

"Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá hambres, pestilencias y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores."

¡Nuestra redención está cerca! Cristo está próximo, a las puertas. Oremos, trabajemos, demos y proclamemos el evangelio eterno mientras la misericordia aún intercede. Las señales no nos llaman a la curiosidad ni al temor, sino a una consagración más profunda.

Dios está dispuesto a derramar Su Espíritu sobre Su pueblo para proclamar al mundo que perece el evangelio eterno. ¡La gente necesita al Señor!

Las Escrituras nos dicen claramente que el fin vendrá por medio de la predicación del evangelio. El evangelio está siendo proclamado. Sin embargo, aún hay mucho más que podemos hacer. La Escritura declara en Mateo 24:14:

"Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin."


Cristo dijo claramente: "para testimonio a todas las naciones". Todavía debemos proclamar el evangelio a todas las naciones, y la verdad debe estar presente en su forma pura y fiel. Mientras muchos centran su atención en los problemas que los rodean, Cristo dirige nuestra mirada hacia la obra que debe realizarse. La mayor señal de Su pronta venida es el avance del evangelio a toda nación, tribu, lengua y pueblo.


Las Escrituras dicen que todos estos desastres son "principio de dolores". Sin embargo, es la predicación del evangelio la que conduce al fin. Debemos predicar, y entonces vendrá el fin.

La Inspiración nos dice:

"Dios no abandonará a Su iglesia en la hora de su mayor peligro. Ha prometido liberación. 'Yo haré volver los cautivos de las tiendas de Jacob, y de sus tiendas tendré misericordia', ha declarado (Jeremías 30:18). Entonces se cumplirá el propósito de Dios; los principios de Su reino serán honrados por todos los que están debajo del sol." 
(E. G. White, Profetas y Reyes, p. 536).


Permanezcamos, pues, fieles, animándonos unos a otros y compartiendo el evangelio eterno. Debemos estar unidos en Espíritu y en verdad. A medida que las señales aumentan a nuestro alrededor, que también aumente nuestra confianza en Cristo, sabiendo que Su venida está cerca.

Pastor Jeser Alejo
Boletin de Iglesia Betel Del Septimo Dia
Junio 26, 2026

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